Como reencontrada en el fondo de un cajón de la abuela, nuestra invitación de boda vintage juega con tonos pastel desvaídos, ornamentos caligrafiados y un papel de aspecto ligeramente envejecido. Un guiño tierno a los años pasados. Cada tarjeta se elabora con precisión en nuestro taller francés, sobre papel premium grueso y sedoso, con un fino acabado en dorado como opción. Una elección romántica y nostálgica para parejas con debilidad por el pasado. Los sobres blancos están, como siempre, incluidos en el precio.